Pornográfico no es pornográfico
Pornográfico no es pornográfico. Curiosamente es el libro que debería así serlo. Debería narrar la historia entre un hombre y una mujer, que fue bastante fugaz, una historia que lamentablemente no avanzó. No avanzó también por la torpeza del hombre que está detrás, de ese hombre que muchas veces se identifica con cosas que no van a resultar, porque obviamente su modo de resolver es simplemente insistir. O insistía.
La verdad que hoy por hoy también hay una mutación dentro de la historia. Curiosamente la historia soy yo. Curiosamente también la historia abarcaba una mujer, una mujer que lo entregó todo. Y no hablo solamente de su cuerpo, sino también una historia. Una historia que quizás pudo avanzar, pero como todo en la vida de las narrativas de mis libros no resulta, se cae, se destroza y explota. Por lo menos eso sucedía.
La verdad que no se sabe qué es lo que va a suceder en el futuro. Esa es la parte interesante de escribir en tiempo real o en frío, lo mismo que la construcción de esto sucede detrás, en el backstage, de lo que nadie sabe qué carajo sucede.
Pornográfico, por lo tanto, no es pornográfico. Es una historia entre dos humanos que se conocieron, se amaron y trataron de que la vida les diera una vuelta. La vuelta al parecer iba a resultar, pero descaradamente por la intervención y también la sumisión del tipo que narra se rompe la historia y queda la cagada.
Como siempre esto es muy propio, no hay finales felices en muchas cosas de las cuales me involucro y me da risa porque generalmente así sucede. O sucedía más bien. Creo que también hay una evolución dentro de las cosas que hago y también han salido.
Al menos Pornográfico debería ser pornográfico, pero no es pornográfico. Suena enredado, obviamente sí, como todo. Curiosamente es lo que más ha tenido vuelta. Para mí no es un gran libro, es simplemente una historia inconclusa, una historia que a lo mejor debería ser mucho más porno, no sé, como lo que realmente sucedió, pero que no lo quise dramatizar y tampoco lo quise narrar.
Curiosamente me censuré, no debía hacerlo. A lo mejor la historia debería ser mucho más fuerte, debería ser mucho más carnal, debería ser mucho más zafada y bajo un contexto completamente sexual. Pero generalmente me gusta ir en contra de la corriente y al revés.
Hubo un pequeño... una pequeña vuelta de que debería ser un libro mucho más fuerte, pero también el libro lo escribí en la casa de la misma persona que me acogió, esa misma mujer, en tiempo real se hizo la historia y quedó. Eso fue.
La tapa, eso sí, sufrió varias complicaciones, no por mí, sino por también parte de la editorial, donde no tuve los derechos y quedó todo inconcluso, también por un acto de cobardía y escaparme.
Creo que muchas veces necesito salirme del eje y ver alternativas y ver lo que sucede. Las alternativas eran todas malas, más bien la alternativa. Seguir dándole vuelta a una ex relación o a una ex mujer o una expareja o una ex algo que no tenía ningún sentido.
Creo que nuevamente caer en el mismo error fue que Pornográfico también quedara ahí en el aire. Un libro que debió ser narrado diferente y la historia debió haber sido diferente. En sí ya era una historia pornográfica, de eso estábamos más que claro, pero no aparece ejemplificado en el libro y quizás debería mutar a una versión completamente explícita o diferente.
La verdad que no me gusta retomar cosas, me gusta seguir avanzando, por eso creo que también eso no va a suceder. Y las historias a veces suceden y quedan ahí. Lo mismo que las personas, muchas veces aparecen, desaparecen, se mueren, no se mueren, pero siguen su camino.
Creo que eso es lo más importante dentro de la lógica. Muchas veces no tiene mucha lógica. Este libro tiene una ficción, pero la ficción muchas veces no es como tal. Es una ficción bastante literaria, quería haber sido o pudo haber sido más bien explícita, pero curiosamente Pornográfico no es pornográfico.

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